Romanos en el Pirineo, a 2.500 m? Los trabajos de excavación en Meranges nos dan nuevos indicios

Excavacions a Duran I, Meranges, jaciment ramader a 2.350 m. Foto: Jaume Ciurana

Los trabajos de excavación que se han llevado a cabo este verano en el término municipal de Meranges (entre el 11 y el 19 de julio) proporcionan nuevos datos sobre la presencia de asentamientos romanos en la alta montaña.

Un equipo investigador dirigido por el GIAP ha trabajado en dos yacimientos, situados en la cabecera del rio Duran y en el Coll de Mulleres (Meranges, Cerdaña). En el verano de 2018 ya se hicieron unos trabajos de prospección, que permitieron documentar un total de 78 estructuras ganaderas agrupadas en trece yacimientos e inventariar tres yacimientos más. Los yacimientos correspondían a espacios ganaderos que mostraban distintas fases de ocupación diferenciadas. Los resultados, muy positivos, motivaron una nueva campaña de excavación que permitiera hacer sondeos de diagnóstico y conocer las fases de ocupación más antiguas.

Con los trabajos de excavación de 2019 podemos saber que el yacimiento de Coll de Mulleres es de época iberoromana, con una cronología de entre el II a. C. i el I d. C., a la espera de las dataciones radiocarbónicas. Las estructuras descubiertas parecen corresponder a ocupaciones de larga duración iniciadas en el neolítico y con continuidad hasta la época moderna.

Jaciment de coll de Mulleres I, Meranges. Sota el Puig Pedrós, 2.450 m. Foto: Josep M. Palet
Yacimiento de Coll de Mulleres I, Meranges. Bajo el Puigpedrós, 2.450 m. Foto: Josep M. Palet

Entre los distintos materiales recuperados (cerámica, metales, cristal…), destaca la presencia de cerámica sigillata, un característico tipo de cerámica romana de color rojo brillante. El hallazgo ha sido valorado muy positivamente por los investigadores y es una muestra de la influencia romana en los Pirineos.

Las características del emplazamiento –con una visibilidad territorial extraordinaria– y de los materiales arqueológicos documentados sugieren su importancia como punto de control del territorio, además de su función ganadera.

La campaña de excavación pertenece al proyecto de investigación cuadrienal «Arqueología de los paisajes culturales de montaña en las cabeceras del Ter y del Segre (Ripollès-Cerdanya)», dirigido por Josep Maria Palet y Lídia Colominas, con la financiación del Departamento de Cultura de la Generalitat de Catalunya.

El equipo de trabajo ha estado compuesto íntegramente por miembros del ICAC: Josep Maria Palet (director en funciones del ICAC e investigador principal del equipo de investigación GIAP), Lídia Colominas (investigadora posdoctoral), Abel Gallego y Jesús Martínez (investigadores predoctorales), Katie Tardio (PhD Fulbright Research Fellowship), y Mariona Montes y Daniel Benítez (estudiantes del Máster interuniversitario en Arqueología Clásica).