Un modelo 3D permite interpretar las estructuras romanas del Museo Bíblico Tarraconense

La presentació de les imatges en 3D de les restes romanes es va fer a la seu del Museu Bíblic. Foto: Olívia Molet

El año 2015 las intervenciones arqueológicas en el claustro de la catedral de Tarragona dejaban al descubierto una de las exedras del recinto sagrado del Templo de Augusto.

El pasado 25 de abril se presentó el modelo 3D que permitirá interpretar las estructuras romanas que se conservan en el interior del Museo.

Con la colaboración del Instituto Catalán de Arqueología Clásica y la Universidad de Alicante se ha creado un modelo virtual que permite al visitante conocer cómo era este espacio en época romana, a partir del proyecto final de máster presentado por la arqueóloga Silvia Fibla. Este material se proyectará permanentemente en las dependencias del museo, pero también se podrá consultar en abierto en la web del ICAC (Patrimonio en 3D) y desde su canal en la plataforma Sketchfab.

Los últimos trabajos de estudio y excavación habían permitido constatar que parte de las salas exedras se ubican en el antiguo porticado del recinto de culto imperial de Tárraco, y que la sala dedicada a la Judea Romana es la fosilización de una de las exedras de este conjunto religioso romano. De esta exedra se conserva toda su fundamentación, con muros de 2,40 metros de ancho y hasta 5 metros de altura.

La presentación del modelo fue a cargo de los arqueólogos Andreu Muñoz (director del Museo Bíblico e investigador adscrito al ICAC), Josep Maria Puche (de la Unidad de Documentación Gráfica del ICAC) y Silvia Fibla, autora del modelo, que afirmó que «cuando estás modelando es como si estuvieses construyendo un edificio de aquella época».

Restitució virtual de l’espai actual del Museu bíblic en època romana amb els pòrtics i l’exedra del recinte de culte imperial (Imatge de Silvia Fibla).
Restitución virtual del espacio actual del Museo Bíblico en época romana con los pórticos y la exedra del recinto de culto imperial (imagen de Silvia Fibla).

Este ejercicio de arquitectura ha permitido tener un nivel de conocimiento mucho más específico sobre cómo era la estructura del edificio. En concreto, se han interpretado las estructuras que se conservan en el interior del Museo Bíblico. El trabajo se ha podido realizar después que las diferentes excavaciones arqueológicas determinasen que parte de las salas se ubican en el antiguo pórtico del recinto de culto del templo, y que en la sala dedicada a la Judea Romana había una de las exedras  –una especie de capilla en forma de ábside en la que los romanos colocaban figuras de los dioses que veneraban– de este conjunto religioso romano.

Las dimensiones de los sillares, así como el color y la textura de los diferentes materiales, son otros de los aspectos que se pueden apreciar en el resultado final. Puche destacó el nivel de conocimiento que aportan los arqueólogos en el campo de la reconstrucción, en la que «hay mucho fake».

El director del Museo Bíblico, Andreu Muñoz, destacó que a partir de esta herramienta se podrán hacer «inteligibles» las estructuras romanas que se conservan en el interior de la Casa dels Concilis, y afirmó que «intentamos hacer excavaciones y recursos pedagógicos para transferir el conocimiento de la evolución histórica de la acrópolis».

Restitució virtual de l’espai actual del Museu bíblic en època romana amb els pòrtics i l’exedra del recinte de culte imperial (imatge de Silvia Fibla).
Restitución virtual del espacio actual del Museo Bíblico en época romana con los pórticos y la exedra del recinto de culto imperial (imagen de Silvia Fibla).