TarrAcro-Polis: a scientific journey of 2,000 years of history

Treballs de fotogrametria per als models 3D © ICAC 2020

Desde hace más de una década el ICAC y el Museo Bíblico Tarraconense (MBT) desarrollan una línea de investigación y de transferencia de conocimiento conjunta, que tiene como objetivo fundamental la comprensión de los fenómenos históricos y urbanísticos en un área de 4 ha del centro histórico de la ciudad actual de Tarragona.

Las diferentes actuaciones realizadas, más los estudios que de ellas se han derivado, han proporcionado importantes resultados para la comprensión de uno de los espacios más emblemáticos de la arqueología hispánica.

La acrópolis de Tarragona

La acrópolis de Tarragona reúne de por sí unas características excepcionales que permiten crear un modelo arquetípico para comprender la dinámica de las capitales históricas hispánicas.

Explicando el proceso de cambio y evolución de la acrópolis de Tarragona, podemos conocer la evolución del conjunto de las capitales históricas hispánicas.

Todo empezó con la iniciativa de Andreu Muñoz, arqueólogo del MBT e investigador adscrito al ICAC, de destapar las paredes que cerraban la antigua capilla de la Casa dels Concilis. Tanto Muñoz como Josep Maria Macias, principal investigador del ICAC implicado en esta línea de investigación, tenían la intuición que por esa parte del subsuelo debían hallarse vestigios de una de las exedras romanas del recinto sagrado –témenos– del templo de Augusto.

Los trabajos de exploración confirmaron sus intuiciones y lo que a primera vista era simplemente una cisterna medieval y renacentista (en uso hasta prácticamente nuestros días), es en realidad una caja de cimentación de época romana que salvaba el desnivel propio de la cima tarraconense. Estos hallazgos confirmaban los documentados previamente en el antiguo hospital de Santa Tecla y en el interior del recinto catedralicio de Tarragona.

Intervenció arqueològica al pati del Museu Bíblic. Descoberta de la fonamentació del mur de tancament del recinte de culte imperial (© ICAC 2019)
Intervención arqueológica en el patio del Museo Bíblico. Descubierta de la cimentación del muro de cierre del recinto de culto imperial (© ICAC 2019)
Un espacio de 2.000 años de historia

Tenemos un enclave singular que concentra testimonios de las múltiples etapas de nuestra evolución histórica y permite caracterizar arquitectónicamente sus usos sucesivos. A resultas de las diferentes intervenciones arqueológicas que ha dirigido el ICAC se pueden observar restos romanos, medievales y renacentistas superpuestos y entrar, a la vez, en un refugio antiaéreo de la Guerra Civil.

En un mismo espacio se pueden observar restos romanos, medievales y renacentistas superpuestos y entrar, a la vez, en un refugio antiaéreo de la Guerra Civil.

El medio Fet a Tarragona ya se hizo eco de esta faceta, puede que la más novedosa para la ciudadanía, en un reportaje donde destacaba la importancia del proyecto TarrAcro-Polis para la recuperación de la memoria colectiva del pasado. Podéis consultar la notícia en digital y un amplio reportaje con fotografías de David Oliete en el número 39 de la revista impresa.

En un mismo punto, por lo tanto, se sobreponen 20 siglos de historia y una oportunidad única para dar a conocer los fenómenos históricos y arquitectónicos de la ciudad de Tarragona. Los resultados que emanan de nuestra investigación transcienden el conocimiento estrictamente histórico y nos permiten transmitir los parámetros evolutivos generales de nuestra sociedad.

El proyecto TarrAcro-Polis

El proyecto TarrAcro-Polis plantea así una creación no solo de contenidos sino de un relato, alrededor de cuatro productos diferenciados:

  • Un museo virtual de la acrópolis de Tárraco: integrado por modelos tridimensionales, documentación fotográfica e información textual.
  • Un espacio de interpretación permanente en las instalaciones del Museo Bíblico Tarraconense: el recinto formará parte de las instalaciones consolidadas por el Museo, ubicado a unos 30 metros de la catedral de Tarragona.
  • Un itinerario de visita señalizado: una ruta urbana señalizada mediante códigos QR que permitirán el acceso a parte de los contenidos del museo virtual.
  • La publicación de una guía ciudadana y una guía científica con los contenidos generados durante el desarrollo del proyecto.

Estos objetivos requieren de la participación de profesionales de la historiografía, la arqueología, la arquitectura, la topografía, la historia del arte, la informática i la comunicación, entre otras ciencias. Es por tanto un proyecto multidisciplinario y que cuenta con el respaldo de numerosas instituciones del territorio tarraconense.

Próximas actuaciones

Para el próximo mes de abril, como acto de preestreno de los resultados del proyecto, está prevista la presentación de la reproducción de la pileta trilingüe hebrea de Tarragona, conservada en el Museo Sefardí en Toledo. Se trata de una pieza singular, de época visigoda, y que por sus características, es de gran interés para la cultura sefardí. La presentación vendrá acompañada de una visión de conjunto del proyecto y el estado de las actuaciones.

Finalmente, en los meses de mayo y junio se consolidará tanto el museo virtual como la nueva sala museográfica del Museo Bíblico Tarraconense, de modo que se podrán presentar estas dos iniciativas al público en general y empezar su actividad.

El proyecto TarraAcro-Polis empezó en 2109 con la finalización de los trabajos arqueológicos de documentación de las estructuras romanas del subsuelo del Museo Bíblico Tarraconense y la consolidación y restauración de las estructuras romanas.

El proyecto ha conseguido financiación de la FECYT, a través de la Convocatoria de ayudas para el fomento de la cultura científica, tecnológica y de la innovación (FCT-18-13482).

En los meses posteriores, se han sucedido los trabajos topográficos, los trabajos relacionados con la construcción de los modelos tridimensionales del proyecto, la confección de maquetas, la instalación de elementos epigráficos y otras tareas de documentación y adecuación.

En las distintas fases del proyecto se está colaborando además con la Generalitat de Catalunya, la Fundación Santa Maria de Siurana con jóvenes en el Refugio Antiaéreo de la Guerra Civil del Museo Bíblico y la Escuela Técnica Superior de Arquitectura (ETSA) de la Universidad Rovira i Virgili (bajo la coordinación de Josep Maria Toldrà).

Un trayecto dilatado de investigación

El proyecto TarrAcro-Polis parte de una dilatada trayectoria de investigación y difusión desarrollada desde 2007. Estas actuaciones están avaladas en diversos proyectos competitivos de investigación liderados por miembros del ICAC y con la colaboración del Museo Bíblico Tarraconense y la Escuela Técnica Superior de Arquitectura (ETSA) de la Universidad Rovira i Virgili.

A destacar:

  • Parámetros analítico-evolutivos de las técnicas constructivas del noreste de la Tarraconense en época tardoantigua: homogeneización, criterios de representación y calibración (PARTAR). MINECO (HAR2015-64392-C4-2P y FEDER).
  • Técnicas constructivas y Arquitectura del poder en el noreste de la Tarraconense. Metodología de representación y parámetros analíticos para la comprensión de los procesos evolutivos entre el Alto Imperio y la Antigüedad Tardía. MINECO (HAR2012-36963-C05-03).
  • Excavacions a l’entorn de la Catedral de Tarragona (II Fase), Generalitat de Catalunya (CLT009-18-0102).
  • Arquitectura de la Antigüedad tardía en el nordeste hispánico: procesos, técnicas y materiales edilicios de una sociedad en transformación (FPU17/02660). MINECO.
  • Projecte de Recerca Arqueològica al recinte de culte de la seu del Concilium Prouinciae Hispaniae Citerioris. Tarragona (Tarragonès). Tarraco (Hispania Citerior). Generalitat de Catalunya (2014/100925).
  • El “Foro Provincial” de Tarraco: documentación y análisis de técnicas y procesos de construcción (2010FI-B00224). Generalitat de Catalunya.

Desde un punto de vista pedagógico, el proyecto TarrAcro-Polis permite cohesionar estos trabajos de investigación y crear estructuras permanentes de difusión, especialmente para infundir valores de protección hacia el patrimonio histórico e incrementar la capacidad de comprensión de los complejos procesos evolutivos de nuestras ciudades.

Es una oportunidad, también, para poner en valor el trabajo científico de las disciplinas de humanidades y potenciar las investigaciones realizadas con fondos públicos.